LOS PLCs

INTRODUCCIÓN

Hasta hace unos años las aplicaciones industriales eran gobernadas por relés. El inconveniente principal era siempre el mismo, cada vez que se cambiaba la producción o sufría alguna modificación había que recablear todo o parte del circuito eléctrico.

Un autómata programable (PLC: programmable logic controller) que controlara un circuito en el que fuese necesaria una modificación como en el caso anterior podría reprogramarse, sin modificar el circuito.

La principal diferencia entre un circuito cableado y uno programado es que a la hora de modificar o reestructurar un proceso automático ya realizado, con el cableado hay que modificar gran parte o toda la instalación (circuito de maniobra) mientras que con un autómata las modificaciones se hacen mediante programación, ahorrando tiempo y material.

La comunicación con el autómata se realiza por medio de los lenguajes de programación, de todos, el más utilizado actualmente es el denominado LD (ladder diagram o esquema de contactos) y es muy parecido a los esquemas eléctricos en escalera utilizados en automatización. Por ello, usuarios que conozcan y entiendan los esquemas eléctricos son capaces de realizar operaciones básicas con autómatas.

A la hora de elegir un autómata u otro hay que tener en cuenta cuantas entradas vamos a utilizar y también cuantas salidas y es conveniente además ser un poco previsor y elegir uno en el que nos sobren conexiones para futuras ampliaciones.

En la figura se puede observar que el PLC se comunica con la instalación recibiendo información desde los captadores (pulsadores, finales de carrera y otros sensores) que envían información del sistema.

El PLC procesa de acuerdo al programa que se le ha introducido el valor de las entradas por lo que las salidas tendrán un valor determinado que es enviado también a la instalación para que los actuadores (electroválvulas, motores, lámparas) actúen en consecuencia.

 

 

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LA MEMORIA DEL AUTÓMATA